Nuevas postales icónicas, como suele entregar el automovilismo y esta capital en cada uno de sus rincones. Buenos Aires, quizá legítimamente autoproclamada como la ciudad más linda del mundo, como es su actual lema, lo hizo de nuevo y volvió a brillar, esta vez por el deporte motor. Desde una de las tribunas tubulares ubicada a la salida de boxes, un vistazo hacia la izquierda ofrece la imponente torre del Parque de la Ciudad. Otro hacia el lado opuesto exhibe el estadio Mary Terán de Weiss, escenario de Copa Davis, Juegos Olímpicos de la Juventud y que, entre otros, tuvo a Rafael Nadal, Novak Djokovic y Simone Biles. Este fin de semana se respira deporte, espectáculo y se oye el rugir de los motores más potentes del país.
Hay recuerdos. Una pintura del clásico Renault Fuego y la firma de Juan María Traverso sorprenden en uno de los pasillos de boxes, como trazando una línea que atraviesa las épocas y hace prevalecer el espíritu del TC 2000, tan popular para el automovilismo argentino más allá del escenario: un circuito callejero en la zona sur, más precisamente en el predio del Parque de la Ciudad de Buenos Aires.
Como el Flaco de Ramallo en el pasado, hoy atrae público Matías Rossi, último campeón y séxtuple ganador del campeonato de la categoría (2006, 2007, 2011, 2013, 2020 y 2025). Una vez concluido su ensayo libre, el piloto de Del Viso dialogó con LA NACION en la zona de boxes y valoró este tipo de acontecimientos: “Es algo muy lindo que se abra la temporada en una pista diferente; un callejero siempre es especial y estamos contentos de empezar el campeonato acá. Ya le empezamos a agarrar la mano dando vueltas. Es diferente para el público, está bueno y creo que siempre que haya un circuito callejero la gente lo ve distinto, ya que puede ver un auto a toda velocidad en la calle y las tribunas están muy cerca. Ojalá que el público nos acompañe”.
Pasado, presente y futuro del automovilismo confluyeron este viernes para abrir una triple jornada por la primera fecha del campeonato del TC 2000, en un circuito de 2.509 metros a lo largo de las avenidas General Roca y Escalada y un sector del emblemático parque de diversiones. Se trata del regreso de esta categoría a un circuito callejero porteño luego de 13 años, cuando se realizó en la zona de la Facultad de Derecho. La anterior a esa había sido en la 9 de Julio, con un espectacular trazado con vistas al Obelisco y el Teatro Colón.
En esta ocasión, es para Buenos Aires la posibilidad de albergar la competencia en momentos en que se está trabajando en las remodelaciones del histórico Autódromo Oscar y Juan Gálvez, para ajustarlo a los estándares internacionales con vistas a la futura fecha del calendario de MotoGP y el sueño de volver a tener a la Fórmula 1 luego de tres décadas, con el agregado de estar Franco Colapinto entre los competidores. Esas obras, más los diferentes eventos deportivos, ayudan en el objetivo y compromiso gubernamental de impulsar la zona sur de la ciudad.
Mientras giran los autos de las categorías preliminares Fiat Competizione, Top Race y TC 2000 luego del mediodía, en contexto de prácticas libres de cara a la clasificación del sábado, se puede apreciar la disposición de varios atractivos dispuestos para el público, que pueden acceder gratuitamente durante todo el fin de semana. Entre ellos, un domo del Gobierno de la Ciudad para conocer más sobre la historia del Autódromo, un sector de objetos históricos del TC 2000, una fan zone con simuladores de alta precisión, estaciones de manejo, pantallas y butacas cockpit, con tal de experimentar lo más posible la adrenalina y la pasión de los pilotos. También hay dos simuladores de Fórmula 1 y una réplica de la Flecha de Plata, el histórico auto del quíntuple campeón del mundo Juan Manuel Fangio.
El sábado, desde las 10.20, habrá nuevas prácticas libres. Y a las 15.10 comenzarán las pruebas de clasificación de las tres categorías. El domingo, a las 10.40, será la final de Fiat Competizione, a las 11.35 se correrá la de Top Race y desde las 13, la gran final del TC 2000. El predio, interconectado a través de pasarelas para llegar a las diferentes tribunas, puede albergar a más de 20.000 personas, pero según la organización se espera que sobre la recta de la avenida Roca se haga “incalculable” la afluencia de un público que podrá apreciar autos alcanzando los 243 km por hora en la recta.
“Va a ser una fiesta del automovilismo, no solamente una carrera; un festival para que la gente lo disfrute”, señaló Fabián Turnes, secretario de Deportes de la Ciudad de Buenos Aires, durante la caravana y presentación oficial realizada el jueves en el centro mismo de la ciudad. Por su parte, Alejandro Levy, presidente de la categoría, dio sus sensaciones y expectativas ante LA NACION: “Significa volver un poco al ADN del TC 2000, que tiene casi 30 carreras en callejeros entre Santa Fe, Punta del Este y Capital Federal. Este es el tercero que hacemos, y volver es una felicidad muy grande y un hito para la ciudad de Buenos Aires. En un año donde no vamos a tener autódromo, es una forma de tener automovilismo profesional en la ciudad”.
Levy sostiene que es muy complejo organizar una competencia en un circuito callejero porque tienen que estar muchas patas alineadas, como el Automóvil Club Argentino, la CDA que regula el trazado y la seguridad, el Gobierno de la Ciudad con la autorización de la locación y la categoría. “Esto es un evento público-privado y hay sponsors de la categoría que también hacen esto posible”, amplió el dirigente.
“Es un gran programa para los vecinos, algo distinto ver el circuito desde sus ventanas o balcones, y también con entrada gratuita para el predio y toda la recta de la avenida Roca. Está pensado para que sea un festival del automovilismo, para el que le gusta y el que no le gusta el automovilismo. Esto vuelve a llevar el automovilismo a la gente”, completó.
En un trazado atípico, en las cercanías de un circuito histórico y en el predio de un emblemático parque de diversiones porteño, el TC 2000 arranca su temporada validando su popularidad y listo para sumar unos cuantos miles de adeptos más. La adrenalina y el espectáculo están garantizados. Ya el viernes hubo pistas de ello.

