El comienzo del año quedó marcado por uno de los escándalos más resonantes del verano: la presunta infidelidad de Luciano Castro a Griselda Siciliani y la posterior difusión de audios que revolucionaron las redes sociales. De inmediato, el tema se convirtió en un fenómeno viral, con posteos, memes y debates que traspasaron la pantalla para instalarse incluso en el terreno del merchandising, donde algunas frases del actor ya circulan en diversos objetos. Lejos de limitarse al público general, la tendencia también fue adoptada por figuras del espectáculo, y una de las que más llamó la atención fue Cande Tinelli, que se sumó con un gesto irónico e inesperado que causó furor.
La filtración del audio, difundido en el ciclo PuroShow (eltrece), fue la chispa que encendió la conversación y provocó una ola inmediata de repercusiones. En ese intercambio, el actor se expresa con un tono que llamó la atención, ya que utilizó modismos asociados al español como “guapa”, “tú” y “curro”, además de frases que se hicieron rápidamente virales. A partir de allí, el contenido se replicó de forma masiva en posteos y videos cortos, y el impacto trascendió lo virtual: comenzaron a circular tazas, remeras y stickers con su rostro y sus palabras, que ganaron protagonismo en redes sociales y plataformas de venta online.
Los audios que Luciano Castro le mandó a Sarah BorrellEn sintonía con esta tendencia, Cande Tinelli recurrió a sus redes sociales para sumarse con un gesto que rápidamente captó miradas. En una foto en la que aparece apoyada sobre una mesa, con el codo sostenido y la mano en el rostro, dejó ver el objeto en cuestión: una taza personalizada. Allí se distingue la cara de Luciano Castro acompañada por la frase “Buen día, guapa”, la misma que el actor le dijo al comienzo del audio a Sarah Bowell, la joven española señalada como una de las terceras en discordia en la polémica.
Lejos de quedar como una anécdota aislada, el gesto de Cande Tinelli terminó de confirmar que el caso ya se convirtió en un fenómeno cultural que excede a sus protagonistas. La tendencia siguió creciendo en redes sociales y se replicó en todo tipo de objetos, desde tazas y remeras hasta stickers y productos intervenidos, e incluso fue adoptada por distintas marcas que aprovecharon la frase como recurso publicitario para conectar con el humor del momento.
Aunque los protagonistas eligieron no hacer demasiadas declaraciones públicas y mantener el silencio sobre el tema, la conversación sigue más viva que nunca en redes sociales, donde el episodio continúa alimentando posteos, comentarios y nuevas reinterpretaciones. Justamente, Luciano Castro quedó instalado como protagonista de memes y parodias en TikTok, Instagram y X, en donde se replican de manera constante los audios en cuestión.

