Mientras peritos y dotaciones de bomberos continuaban este lunes las tareas en la localidad española de Adamuz, en Córdoba, para determinar si hay víctimas fatales entre los restos de los vagones de los dos trenes que colisionaron, el presidente de la empresa pública de transporte Renfe afirmó que los dos primeros coches de una de las formaciones se encuentran “absolutamente desintegrados”, lo que dificulta el acceso a eventuales cuerpos atrapados entre los hierros.
En declaraciones a la emisora Cadena Ser, Álvaro Fernández Heredia, titular de Renfe —operadora de uno de los trenes involucrados—, coincidió con el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en que el accidente se produjo en “circunstancias extrañas”. “No era un problema de exceso de velocidad y era una recta, no una curva. Sacar conclusiones no va a ser algo inmediato”, destacó.
Así quedaron los trenes tras el choque fatal en EspañaFernández Heredia precisó que uno de los trenes circulaba a 205 kilómetros por hora y el otro a 210 km/h, y aclaró que en ese sector de la vía la velocidad máxima permitida es de 250 kilómetros por hora para formaciones habilitadas a alcanzar hasta 300 km/h en otros tramos.
Por su parte, Antonio Ruiz, jefe de la policía local de Adamuz, dijo en radio Mitre que parte de los equipos de seguridad continuaban trabajando en la zona “por si hay algún resto debajo de los escombros”. “Queda remover los restos de los trenes para comprobar de manera definitiva si queda alguna persona debajo de los vagones”, agregó.
El presidente de la compañía ferroviaria sostuvo que todavía es prematuro determinar si existió un impacto directo entre el tren de alta velocidad Iryo 6189, que había partido de Málaga con destino a Madrid y cuyos dos últimos vagones descarrilaron en la vía 1, y el convoy Alvia 2384, que circulaba en sentido contrario hacia Huelva y terminó descarrilado contra una formación rocosa. Este último servicio era operado por la empresa estatal Renfe.
“Todavía no se puede concluir que el Alvia haya chocado con los coches del Iryo o con algún elemento de la vía”, dijo y añadió: “Se desprendió un bogie, que es una rueda del tren, del tren de Iryo que no se localizó todavía”.
El funcionario señaló además que los 20 segundos previos al accidente resultan determinantes para la investigación. “El sistema de LZB, de emergencia, está equipado de tal manera que cuando hay un obstáculo en la vía se bloquea el surco, impide la circulación y ordena el frenado de emergencia al tren. Pero, al parecer, el intervalo de tiempo entre una formación y otra que se cruzaban en sentidos contrarios fue de 20 segundos y, por lo tanto, es imposible que actúe ese mecanismo”, indicó.
Subrayó entonces que será necesario esperar varios días para contar con conclusiones firmes y pidió evitar especulaciones. “Hasta que pasen varios días no se tendrá una respuesta concluyente”, prosiguió. Fernández Heredia contó, además, que en mayo de 2025 se habían cambiado partes de vía, por lo que apuntó que “debería estar en óptimas condiciones”.
El grave accidente ferroviario ocurrido la tarde del domingo en la localidad de Adamuz dejó, hasta el momento, 39 personas fallecidas, entre ellas el maquinista del tren de Renfe, así como 152 heridos, de los cuales 73 permanecen hospitalizados, incluidos 24 en estado grave, según el último balance facilitado por las autoridades.
“No contamos todavía con un listado completo de los pasajeros de ambas formaciones, en función de las personas que fueron rescatadas”, indicó Ruiz, quien agregó que, en principio, las víctimas serían de nacionalidad española. Respecto de las causas del siniestro, el jefe policial señaló que “la investigación demandará varios días”, ya que “es posible que hayan confluido distintas variables” para que se produjera el accidente.

