La conversación en torno a los activos digitales en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos se está volviendo más concreta. La discusión está pasando de debates especulativos sobre la viabilidad a largo plazo de las cripto a cuestiones prácticas, como la integración en las finanzas tradicionales.
El cambio es visible en la agenda oficial de este año, que refleja un enfoque creciente en la implementación en lugar de la ideología. En 2025, la única sesión oficial relacionada con cripto en Davos se tituló "Cripto en una Encrucijada", una discusión amplia centrada en la incertidumbre regulatoria y la dirección futura del sector.
En 2026, ese enfoque se ha intensificado. La agenda ahora incluye dos sesiones dedicadas de alto nivel: "¿Es la Tokenización el Futuro?" y "¿Dónde Estamos con las Stablecoins?"
La lista de ponentes subraya este cambio de tono. Ejecutivos de cripto como Brian Armstrong, CEO de Coinbase, y Jeremy Allaire, CEO de Circle, aparecen junto a figuras de alto nivel del sector público e infraestructura del mercado, incluyendo el Gobernador del Banco Central de Francia y el CEO del proveedor global de liquidación Euroclear.
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Dos Áreas que Atraen la Atención Institucional
Las discusiones de Davos señalan dos áreas donde las instituciones financieras están probando activamente cómo los activos digitales podrían encajar en los sistemas existentes.
Primero, la tokenización se discute menos como un concepto y más como un desafío operativo. Los paneles se centran en cómo las representaciones en cadena de los Activos del Mundo Real (RWA) podrían desplegarse a escala, con atención a la gobernanza, la custodia y la infraestructura del mercado. El cambio sigue a un año en el que los bonos gubernamentales tokenizados y los productos del mercado monetario ganaron tracción entre usuarios institucionales.
Segundo, las stablecoins se enmarcan cada vez más como una herramienta de pagos y liquidación en lugar de un instrumento de trading. Las sesiones de Davos están examinando cómo las stablecoins podrían usarse en pagos transfronterizos, operaciones de tesorería y liquidación mayorista, y cómo se intersectan con los marcos bancarios y de moneda de reserva existentes.
Este enfoque más práctico ha sido respaldado por desarrollos regulatorios en 2025. Marcos como el régimen MiCA de la UE y la Ley GENIUS de EE.UU. han proporcionado parámetros más claros para la emisión y supervisión de stablecoins, reduciendo la incertidumbre para las instituciones que exploran casos de uso limitados.
Esa claridad ha coincidido con iniciativas de grandes firmas financieras y de pagos, incluyendo BlackRock y PayPal, que han comenzado a experimentar con productos tokenizados y basados en stablecoins.
Del Debate a la Experimentación
La agenda de Davos 2026 no sugiere que la integración de activos digitales esté resuelta o sea uniforme. Muchas cuestiones operativas, legales y transfronterizas permanecen sin resolver, particularmente en torno a la interoperabilidad, la gestión de riesgos y la coordinación supervisora. Lo que sí indica es un cambio de énfasis.
Para los responsables de políticas, los proveedores de infraestructura de mercado y las grandes instituciones financieras, la discusión se ha alejado de si los activos digitales pertenecen al sistema financiero y se ha dirigido hacia dónde —y bajo qué restricciones— podrían desplegarse.
Para la audiencia profesional, la conclusión es menos sobre declaraciones de victoria y más sobre el valor de señal. Davos 2026 refleja una fase en la que la tokenización y las stablecoins están siendo tratadas como tecnologías para ser probadas dentro de la arquitectura financiera existente, en lugar de como sistemas paralelos. Hasta dónde llegará esa experimentación dependerá menos de la retórica y más de la ejecución.

