Las cuentas inactivas son la parte más difícil. Esa es una de las admisiones silenciosas enterradas en el recién publicado Plan de Preparación Cuántica de Stellar, una hoja de ruta por fases para migrar toda la red a criptografía segura ante la computación cuántica antes de finales de 2027.
La Stellar Development Foundation dijo que buscará la opinión de la comunidad sobre cómo manejar las cuentas que han quedado inactivas, y si los mecanismos de recuperación son siquiera posibles para ellas.
La urgencia detrás del plan se remonta al algoritmo de Shor, un proceso matemático que computadoras cuánticas suficientemente avanzadas podrían usar para descifrar la criptografía de curva elíptica, el mismo método de firma en el que Stellar y la mayoría de las demás blockchains confían hoy en día.
Científicos del INRIA ya han reducido el número de qubits lógicos necesarios para romper las curvas elípticas de 256 bits, mientras que el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE. UU. ha revisado su ventana de riesgo a 2029 o antes. Google también tiene como objetivo la preparación post-cuántica para ese mismo año.
Stellar identificó dos riesgos principales. El primero involucra las firmas de los validadores, donde una brecha podría desestabilizar el consenso de la red. El segundo, y más difícil, es la toma de control de cuentas, donde una máquina cuántica podría derivar una clave privada directamente de una pública.
Con miles de cuentas inactivas en la red, abordar esa segunda amenaza a escala es un problema sin una respuesta fácil.
La mayoría de las blockchains vinculan una dirección directamente a una clave pública, lo que significa que adoptar seguridad cuántica generalmente requiere mover los activos a una cuenta completamente nueva.
Stellar funciona de manera diferente. Las direcciones de sus cuentas están separadas de las claves de firma asociadas a ellas. Los usuarios pueden agregar o intercambiar firmantes a través de una operación existente llamada set_options sin afectar su dirección, saldo o historial de transacciones.
Según la fundación, ese diseño estructural le da a la red un camino más fluido que a muchos de sus pares.
El despliegue está estructurado en tres etapas. A partir de 2026, la verificación de firmas post-cuánticas utilizando los algoritmos estándar NIST ML-DSA-44 y ML-DSA-65 se añadirá a los Smart Contracts de Soroban, permitiendo que las billeteras empresariales comiencen a migrar.
En 2027, una Propuesta de Avance Central traerá tipos de firmantes seguros ante la computación cuántica a las cuentas clásicas de forma nativa, permitiendo a todos los usuarios existentes agregarlos junto a las claves actuales.
La tercera etapa, la depreciación del antiguo estándar Ed25519, no tiene fecha fija y dependerá de cómo evolucione la computación cuántica y de cuán preparado esté el ecosistema en general.
Una Brecha Permanece AbiertaNo todo está cubierto. Los informes indican que los sistemas de Prueba de conocimiento cero que se ejecutan en la red utilizan curvas basadas en emparejamiento que también son vulnerables a ataques cuánticos, y la fundación reconoció que esta área aún requiere más investigación. Se planea una colaboración separada con equipos de protocolos ZK para abordarla.
Imagen destacada de Trezor, gráfico de TradingView


