Los swaps atómicos son una tecnología que permite el intercambio de una criptomoneda por otra sin necesidad de un tercero de confianza ni de una plataforma de intercambio centralizada. Este método de comercio descentralizado utiliza contratos inteligentes para garantizar que ambas partes cumplan con sus obligaciones simultáneamente, mitigando así el riesgo de fraude. Los recientes avances en la tecnología blockchain han hecho que los swaps atómicos pasen de ser un concepto teórico a una aplicación práctica. Por ejemplo, la ejecución exitosa de un swap atómico entre Bitcoin y Litecoin en 2017 demostró el potencial del comercio entre cadenas sin intermediarios. Desde entonces, numerosas criptomonedas han probado e implementado swaps atómicos, lo que demuestra su creciente aceptación y funcionalidad dentro del ecosistema criptográfico. Desarrollo histórico y fundamentos tecnológicos El concepto de swaps atómicos fue propuesto por primera vez en 2013 en el foro BitcoinTalk por Tier Nolan. Se concibió como una solución al problema de la confianza en los intercambios de divisas digitales. La tecnología detrás de los swaps atómicos, los Contratos de Bloqueo de Tiempo Hashed (HTLC), representó un avance significativo. Los HTLC funcionan requiriendo que ambas partes acusen recibo de los fondos dentro de un plazo específico mediante pruebas criptográficas. Si una de las partes no confirma la transacción dentro del plazo establecido, esta se anula y los fondos se devuelven a sus propietarios originales, lo que garantiza un entorno de intercambio sin confianza.
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