Una nueva polémica surgió este miércoles en Gran Hermano 2026 cuando Carmiña Masi lanzó dichos racistas contra Jenny Mavinga, su compañera de reality. Tras la repercusión que generó, la producción del ciclo conducido por Santiago del Moro determinó la expulsión de la concursante, quien antes de irse realizó un pedido de disculpas.
Mientras el silencio se apoderaba de la casa, la periodista paraguaya se dirigió hacia la puerta giratoria e insistió en decir unas palabras. “Quiero decirle algo a Mavi”, le aclaró a su compañera, quien desconcertada lanzó: “Carmiña, nunca te hice nada. ¿Por qué?”.
Visiblemente afectada, la ahora exjugadora intentó explicar el trasfondo de sus palabras: “Hice contigo ese chiste que no se hace, que es un chiste de muy mal gusto. Al toque que lo dije me di cuenta que estaba mal. Dije: ‘Borrá eso’. Me di cuenta obviamente que no era la forma”.
Tras admitir el error, llegaron las disculpas públicas. Carmiña no solo se dirigió a su compañera, sino que amplió su mensaje a la audiencia: “Te pido disculpas y le pido disculpas a toda la gente, obviamente de color, porque no es un chiste para hacer acá ni en ningún lado”.
En un intento por rescatar el vínculo humano que las unía, le recordó a Mavinga que su intención nunca fue herirla: “Sabés que no tengo ningún problema contigo. Cuando te pasaron cosas te di la mano, te abracé”.
Tras la expulsión, el hermano de Carmiña recurrió a su perfil de Instagram para compartir en sus stories un breve comunicado con el que dejó en claro su postura. “Como hermano de Carmiña Masi quiero dejar claro que repudio cualquier comentario o hecho de racismo. Entiendo que esto es un juego. Entiendo que la casa de GH te hace olvidar que existen cámaras grabándote 24hs, pero la educación y los valores están o no en una persona”, expresó.
Y completó: “Pido disculpas en nombre de mi familia como así de mi hermana, que estoy convencido y con fe de que recapacitará y tomará conciencia de sus dichos. El racismo no puede ser permitido bajo ningún contexto y debemos ser nosotros nuestros propios críticos. Naturalizar la esclavitud no puede suceder nunca más”.

