Al mismo tiempo que la inflación de febrero, el INDEC publicó este jueves los datos de canasta básica correspondientes al segundo mes del año. Con la cifra actualizada, una familia tipo necesita ingresos por $ 1.397.672 para no ser considerada pobre.
Por su parte, la inflación del mes de febrero fue del 2,9%, y acumula un 33,1% anual.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA) —el umbral que define la línea de indigencia— subió un 3,2% respecto a enero y acumula un incremento del 9,3% en lo que va del año. En términos interanuales, el aumento fue del 37,6%.
Para un adulto equivalente, el valor de la CBA en febrero fue de $ 208.443. Eso significa que una persona sola necesitó al menos ese monto mensual solo para cubrir sus necesidades calóricas y proteicas básicas.
Pero los hogares no están compuestos por una sola persona. Según los ejemplos que publica el propio INDEC:
La Canasta Básica Total (CBT), que incorpora bienes y servicios no alimentarios al cálculo y define la línea de pobreza, subió un 2,7% mensual y acumula un 6,8% en el año. La variación interanual fue del 32,1%.
Para un adulto equivalente, la CBT se ubicó en $ 452.321. Trasladado a hogares tipo:
Un dato que vale la pena destacar: en enero de 2026 la CBA había subido un 5,8% mensual —casi el doble que en febrero. La desaceleración es clara, aunque hay que leerla en contexto, puesto que, en diciembre de 2025, también se había registrado una suba del 4,1%.
El gráfico de variaciones mensuales que publica el INDEC muestra que el punto más alto del año pasado fue marzo de 2025, cuando la CBA trepó un 5,9%. Desde entonces, la tendencia fue irregular, con valores muy bajos entre mayo y septiembre (incluyendo una caída de -0,4% en mayo) y una aceleración progresiva en el último trimestre.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero de 2026 fue de 2,9%, según informó este jueves el INDEC. De esta forma, acumula un 33,1% en los últimos 12 meses y anotó su sexto mes por arriba de los dos puntos.
La división con mayor alza mensual en febrero de 2026 fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,8%), seguido de Alimentos y bebidas no alcohólicas y Bienes y Servicios Varios (ambos con 3,3%).
Las estimaciones privadas de varias consultoras estimaban que la inflación mostraría una aceleración similar a la de enero, motorizada en gran parte por las fuertes subas en alimentos, particularmente carne, y servicios regulados.
Desde mayo de 2025, cuando el guarismo marcó 1,5%, el IPC acumula 8 meses consecutivos de subas, con registros de 2,8% en diciembre y 2,9% en enero.
