El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este jueves que, en los primeros 13 días de la ofensiva militar contra Irán, las fuerzas armadas estadounidenses han atacado cerca de 6.000 objetivos. Entre estos blancos se incluyen más de 60 embarcaciones, de las cuales al menos 30 eran barcos especializados en el despliegue de minas en el estrecho de Ormuz, una vía por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
El CENTCOM detalló que la operación, denominada ‘Furia épica’, ha tenido como prioridad neutralizar los barcos minadores ante la amenaza de bloqueos en el estrecho.
“Las fuerzas del CENTCOM están bombardeando blancos para desmantelar el aparato de seguridad del régimen, priorizando ubicaciones que representen una amenaza inminente”, indicó el mando militar en su reporte.
Los ataques han incluido centros de comando y control, sitios de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, instalaciones de misiles balísticos, submarinos, sistemas de defensa aérea, infraestructura de comunicaciones militares y fábricas de drones y armas.
El organismo militar subrayó que la prioridad operativa en los últimos días ha sido impedir la colocación de minas navales, tras el llamado del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, a mantener cerrado el estrecho y atacar bases estadounidenses en la región.
“La sangre de los mártires será vengada”, amenazó Khamenei, quien asumió el mando tras la muerte de su padre en un ataque previo.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta clave para la exportación de petróleo y minerales estratégicos, ha provocado repercusiones inmediatas en los mercados energéticos globales y ha llevado a varios países, como Noruega, a prohibir temporalmente el paso de sus barcos por la zona.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria de Irán ha continuado con ataques contra buques comerciales y militares. Este miércoles, reivindicó el ataque a un buque propiedad de Israel y con bandera de Liberia, el ‘Express Rome’, mientras que en la misma jornada se reportó el impacto de proyectiles en tres embarcaciones cerca del estrecho.
El régimen de Teherán ha reiterado que no permitirá el tránsito de petróleo en beneficio de Estados Unidos, Israel o sus aliados.
Entretanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo el miércoles que “prácticamente toda la Armada iraní ha desaparecido” desde el inicio de los ataques.
“Desmantelamos casi todos sus barcos minadores en una noche”, afirmó el mandatario en declaraciones a la prensa. Trump instó a las compañías petroleras a seguir utilizando el paso marítimo a pesar de los riesgos y subrayó la capacidad militar de Estados Unidos para mantener abierta la ruta.
A pesar de los ataques, fuentes de inteligencia mencionan que Irán aún conserva parte de su flota y podría incrementar la cantidad de minas desplegadas en el estrecho si la situación se prolonga. La presencia de minas y la amenaza de misiles antibuque han elevado el riesgo para la navegación comercial y militar en la zona.
La operación militar estadounidense ha dejado hasta el momento más de 1.300 muertos en Irán, según datos de la Media Luna Roja. En el Líbano, el conflicto paralelo con Israel ha causado al menos 687 fallecidos.
Por parte estadounidense, siete soldados han perdido la vida en ataques de Irán y un miembro de la Guardia Nacional murió por una emergencia médica en Kuwait durante la guerra.
El estrecho de Ormuz sigue siendo el epicentro de la tensión, con Estados Unidos y sus aliados enfocados en evitar el bloqueo y garantizar la seguridad del tráfico marítimo.
(Con información de EFE y AFP)
