La presidenta Claudia Sheinbaum defendió su reforma electoral después de que la Cámara de Diputados rechazó su proyecto. Negó que el resultado represente una derrota y anunció la preparación de un plan B.
La mandataria sostuvo que la votación permitió evidenciar las posturas de los distintos partidos, incluidos integrantes de Morena, aliados y opositores. También afirmó que su gobierno cumplió con el compromiso de presentar la iniciativa.
“La reforma electoral que presentamos tiene el objetivo de disminuir, de acabar con los privilegios. En este caso, ¿de quiénes? Pues de los partidos políticos y las instituciones electorales”, dijo durante la mañanera de este 12 de marzo.
Tras el revés legislativo, Sheinbaum anunció la preparación de un ‘plan B’, que enviará el próximo lunes al Congreso. La propuesta busca impulsar cambios que no requieren reformas constitucionales y que pueden aprobarse con mayoría simple.
La presidenta adelantó que las propuestas se concentrarán en tres temas: reducción de privilegios en congresos locales, disminución del número de regidores en algunos municipios y fortalecimiento de la consulta popular en los niveles estatal y municipal.
Como ejemplo de los cambios propuestos, mencionó la posibilidad de someter a consulta algunos temas electorales, entre ellos el presupuesto destinado a los partidos políticos.
También planteó la opción de flexibilizar la revocación de mandato para que la persona titular del Poder Ejecutivo decida si se realiza en el tercer o en el cuarto año del periodo. En la actualidad, el ejercicio ocurre en el cuarto año de gobierno.
“Nuestra lucha sigue siendo que el recurso público se vaya a la gente y también fortalecer la participación ciudadana, que la gente elija a todos los diputados, aunque sea de representación proporcional, y decidan sobre temas de sus municipios y estados”, precisó.
La propuesta también plantea canalizar los recortes presupuestales hacia la atención de problemas en los niveles municipal, estatal y federal, con el objetivo de “terminar con los privilegios”.
La reacción de la mandataria surge después de que el miércoles la Cámara de Diputados rechazó la reforma por falta de mayoría calificada.
La iniciativa obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, cifra inferior a los 334 votos necesarios para modificar la Constitución.
El fracaso de la propuesta se explicó por la falta de respaldo de legisladores del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliados del oficialista Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Esa situación impidió alcanzar la mayoría requerida.
La reforma incluía cambios en el sistema electoral, como ajustes en la representación proporcional, recortes al financiamiento público de los partidos políticos y reducción del número de senadores, además de mecanismos para ampliar la participación ciudadana.
