El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero de 2026 fue de 2,9%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De esta forma, acumula un 33,1% en los últimos 12 meses y anotó su sexto mes por arriba de los dos puntos.
La división con mayor alza mensual en febrero de 2026 fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,8%), principalmente por la suba de tarifas de gas, agua y electricidad en la mayoría de las provincias y la modificación de los esquemas de beneficiarios de tarifa con y sin subsidio.
Le siguieron Alimentos y bebidas no alcohólicas y Bienes y Servicios Varios (ambos con 3,3%).
El ministro de Economía, Luis Caputo, reaccionó al dato del INDEC y vinculó el aumento de precios con la política de “corrección de precios relativos”.
“Esta corrección es fundamental para asegurar el orden macroeconómico y las condiciones para que la economía se mantenga en un sendero de crecimiento sostenido, tras registrar una suba de 10,3% en el Estimador Mensual de Actividad Económica entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025″, escribió Caputo en la red social X.
Asimismo, resaltó que el programa económico prioriza “el equilibrio fiscal, el control estricto de la cantidad de dinero, con una evolución de los agregados monetarios consistente con el proceso de desinflación, y la mejora en el balance del BCRA”. Según el funcionario, “son prioridades del programa económico que permitirán que la inflación converja por primera vez en décadas a niveles internacionales”.
Alimentos y bebidas no alcohólicas aportó la mayor incidencia sobre la variación mensual en todas las regiones del país, principalmente por las subas en Carnes y derivados, a excepción de Patagonia, donde la mayor incidencia se observó en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
A nivel de las categorías, los precios regulados (4,3%) lideraron el incremento, seguidos de IPC núcleo (3,1%) y Estacionales (-1,3%).
Las estimaciones privadas de varias consultoras estimaban que la inflación mostraría una aceleración similar a la de enero, motorizada en gran parte por las fuertes subas en alimentos, particularmente carne, y servicios regulados.
Desde mayo de 2025, cuando el guarismo marcó 1,5%, el IPC acumula 8 meses consecutivos de subas, con registros de 2,8% en diciembre y 2,9% en enero.
A pesar de que desde el Gobierno mantienen su apuesta por reducir el IPC a números más cercanos a 0% para mediados de 2026, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Central (REM) que publica mes a mes el BCRA se aleja de esas expectativas.
El sondeo, elaborado a partir de las proyecciones de más de 40 entidades financieras del país, anticipó un sendero descendiente desde un 2,7% de febrero hasta el 1,5% de agosto.
A modo de anticipo, C&T indicó que los precios minoristas en el Gran Buenos Aires acumularon una suba mensual de 2,9%, lo que muestra una variación del 30,8% en 12 meses.
El rubro de Vivienda fue uno de los que mayor impacto tuvo, con un aumento cercano al 5%, lo que marcó su incremento más alto desde junio de 2024. Este salto se explica principalmente por los ajustes en las tarifas de luz y gas, potenciados por la implementación de un nuevo esquema de subsidios focalizados.
Según el reporte, Equipamiento y mantenimiento del hogar también tuvo un alza similar, mientras que los productos de limpieza se aceleraron significativamente.
El rubro de mayor peso en la canasta, Alimentos y bebidas, arrojó un aumento del 4,1%. “Los aumentos fueron generalizados en los componentes y, en la mayoría de los casos, en torno al promedio”, indicó la consultora que dirige María Castiglioni.
El dato distintivo fue el comportamiento de la Carne, que subió casi un 8% -el doble que el promedio-. En contraste, las verduras ofrecieron un respiro con una baja cercana al 10%.
La consultora que dirige Martín Rapetti coincidió con ese número: una suba del IPC del 2,9%. Con este resultado, la inflación acumulada en los últimos 12 meses escaló hasta el 33%.
Por su parte, la inflación núcleo -que excluye precios regulados y estacionales- marcó 2,8%.
El rubro que lideró los aumentos en febrero fue Vivienda, seguido de Agua, electricidad y otros combustibles, con un salto del 6,3%. Este incremento estuvo traccionado casi exclusivamente por los precios regulados, donde destacaron las subas en Electricidad y gas (10,8%) y en el Transporte público (4,6%).
Al mismo tiempo, el segmento de Alimentos y bebidas no alcohólicas subió un 3,5%. El componente que más presionó este rubro fue el de Carnes y derivados, con un fuerte aumento del 6,4%, seguido por Aceites y grasas (2,7%).
El relevamiento de IPC-OJF (GBA) trajo un índice más moderado y mostró una variación mensual del 2,6%. Para la consultora, la inflación núcleo avanzó a un ritmo mensual de 3,3%. Con respecto al dato interanual, el IPC alcanzó el 31,6%.
En cuanto a los principales rubros, Vivienda e Indumentaria encabezaron las subas del mes, registrando ambos alzas mensuales de 3,5%. Le siguieron Salud y Alimentos y bebidas, que presentaron una variación de 2,9% y 2,8% respectivamente.
Con respecto a los Bienes y Servicios estacionales, la variación registrada fue de -1,2% mensual, mientras que los Regulados subieron 2,7% mensual.
Según el último informe de avance elaborado por la consultora LCG, los precios en los Alimentos y bebidas anotaron una variación nula durante la cuarta semana de febrero. Sin embargo, pese a este freno transitorio, la inflación mensual promedio pegó un salto y perforó el techo del 4%.
El informe, que releva precios de 8000 alimentos y bebidas de cinco grandes supermercados, señaló que la medición mensual promedio —que contempla las últimas cuatro semanas móviles— registró una aceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto al corte anterior, trepando hasta el 4,2%.
Al analizar la dinámica mensual, el informe advierte que la categoría de Bebidas y las Carnes, que en conjunto explican el 45% de la ponderación de la canasta alimentaria, traccionaron fuertemente el índice general al registrar incrementos superiores al 5%.
No obstante, el reporte de la firma a cargo de Javier Okseniuk dejó un dato que da cierto respiro: en los últimos 7 días cayó el precio de la carne un 0,3%. Esta incipiente baja es leída con particular atención en el sector, ya que interrumpe una pesada racha de 15 semanas consecutivas de incrementos ininterrumpidos en las carnicerías y supermercados.
Tres segmentos presentaron subas por encima del promedio mensual. El incremento estuvo impulsado principalmente por Bebidas e infusiones para consumir en el hogar (6,1%), productos de panificación (5,7%) y carnes (5,2%).
En tanto, Analytica observó un movimiento del -0,1% en los precios de alimentos y bebidas de Gran Buenos Aires durante la cuarta semana de febrero. De esta forma, el promedio de cuatro semanas es de 2,7%.
“Para el nivel general de precios proyectamos una suba mensual del 2,8% durante febrero”, señaló la firma dirigida por Ricardo Delgado. El mayor aumento se dio en Pescados y mariscos (5,5%) y carnes y derivados (4,8%).
Como contracara, entre las categorías con menores aumentos se encuentran otros Alimentos (1,3%) y Panes y cereales (0,7%).
La inflación de la Ciudad de Buenos Aires marcó 2,6% en febrero, lo que representa una caída de medio punto contra el 3,1% de enero. El índice porteño acumula, de esta forma, acumula en los primeros dos meses del año un incremento del 5,7% y una variación interanual de 32,4%.
El Instituto de Estadística porteño indicó que el rubro que más presionó sobre el índice general fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que avanzó un 5,9% en el mes y explicó 1,15 puntos porcentuales de la suba total.
Dentro de esa división, el salto más pronunciado se registró en electricidad y gas por red, cuyos precios escalaron un 16,5% y 15,6%respectivamente, como consecuencia de las actualizaciones tarifarias residenciales. También incidieron los aumentos en los gastos comunes por la vivienda, que subieron 7,5%, y en los alquileres, aunque en menor medida.
En segundo lugar por incidencia se ubicaron los Alimentos y bebidas no alcohólicas, que promediaron un incremento del 2,9% y aportaron 0,50 puntos porcentuales al nivel general. El motor de esa división fue el rubro Carnes y derivados, que saltó un 7,3% en el mes, y acumula en el último año una variación interanual del 50,1%, la más alta entre los alimentos. Le siguieron Pan y cereales con un alza del 1,9% y Leche, productos lácteos y huevos con 1,8%.
En sentido contrario, las frutas bajaron 2,1% y las verduras, tubérculos y legumbres cayeron 1,1%, atenuando parcialmente la suba de la división.
Entre las pocas divisiones que no presionaron al alza, Transporte fue la única en registrar una variación mensual negativa, del -0,4%, arrastrada por una baja del 32,5% en los pasajes aéreos. Prendas de vestir y calzado se mantuvo estable, sin variación en el mes.

