Aproximadamente $6.2 millones, robados durante el ataque a la plataforma Saga, fueron canalizados a través de Tornado Cash después de distribuirse por cinco billeteras. No existen confirmaciones oficiales más allá de informes secundarios que citan el análisis de CertiK sobre las transferencias de fondos.
La plataforma Saga experimentó una brecha de seguridad significativa que llevó a la transferencia de aproximadamente $6.2 millones a Tornado Cash, un servicio empleado para ocultar rastros de transacciones. Los fondos fueron primero dispersados a través de cinco direcciones antes de llegar a este protocolo de mezcla, según informes secundarios basados en CertiK.
Tras el ataque, la stablecoin de Saga perdió su paridad con el dólar, cayendo a $0.75 según los escasos datos disponibles. El uso de fragmentación de billeteras por parte del atacante, una táctica para eludir la detección, no dejó rastro oficial del liderazgo de Saga ni reacciones regulatorias.
El impacto inmediato en el mercado de criptomonedas fue visible a través de la pérdida de paridad de la stablecoin y la ausencia de anuncios oficiales. Notablemente, no hubo comentarios de figuras prominentes o autoridades en el espacio cripto para abordar la situación.
Este incidente subraya la continua vulnerabilidad de las plataformas DeFi y las complejidades regulatorias planteadas por el anonimato de servicios como Tornado Cash. Las tendencias históricas muestran el creciente papel de los servicios de mezcla en ocultar ganancias ilícitas, requiriendo una supervisión más robusta e innovaciones tecnológicas para contrarrestar su uso.


