Más allá de que cada vez más gente lo elige, hay una esencia y una identidad que persisten y se transforman positivamente en Chapadmalal. Un lugar que en los últimos años creció rápidamente, pero de forma orgánica, con un respeto ante todo a sus playas con olas poderosas y acantilados pronunciados, bosques, caballos, atardeceres naranjas, flores, lechuzas, fogones y campos.
La búsqueda que guía a la mayoría de los bares, espacios y restaurantes, es la de ofrecer movidas más auténticas, sonoras pero no ruidosas; con chefs que celebran los productos de la zona, y artistas que transmiten su amor por la naturaleza e invitan a frenar un poco la vorágine que se trae de la ciudad. Un recorrido sinuoso por diferentes lugares con ciclos para inspirarse y gozar.
Pedro Romero Malevini y Franco “Pepe” Rivas son dos artistas y surfers que se unieron para crear experiencias en destinos como Praia do Rosa, Bali y, por supuesto, Chapa, donde abrieron AFT Rancho Hostel Boutique (Instagram: @aft_rancho), una verdadera comunidad con 12 años de vida.
Este spot playero se enciende durante todo el año en el fondo de un jardín rodeado de árboles, para dar vida a ciclos donde el fuego, las guitarras, los nuevos sonidos, el jazz, la exploración gastronómica y artística inspiran y conectan a quienes se acercan a partir del atardecer, frente a la Playa Redondo. Como dice Romero Malevin, en AFT, “la noche existe, pero no es forzada: se vive hasta un punto justo, sin interferir con volver al mar al día siguiente y aprovechar el ciclo natural del lugar”.
“Desde nuestra visión como surfistas y artistas, lo que queremos desarrollar es una escena en Chapadmalal. Porque creemos que en la costa hay un montón de lugares lindos, pero el valor diferencial acá es el arte y el surf”, afirma Romero Malevin. Y agrega que junto al DJ Francisco De Corral, crearon diferentes ciclos para esta temporada. “Este año hicimos más fuerza en la música, concursos y muestras con artistas como $amot, ciclos gastronómicos con muy buenos chefs, y seguimos desarrollando la escena indie de acá, porque muchos músicos eligen vivir en Chapa. Buscamos proponer un espacio para el arte”.
Los jueves son de Opuestos, un ciclo que fusiona las “Burgers Luna”, hamburguesas a cargo de Felipe Cuneo, feria de tablas de skate intervenidas por Falu Carolei, cine de surf, y exposiciones de diferentes artistas que ganaron un concurso.
El jueves 22 de enero expone Emi Freak Out, hay feria por Falu Carolei, DJ set de Tiare Aguerre, y se proyecta la película El Mar me enseñó, de Nico Alarcos. El jueves 29 expone Loli Molins, con DJ set de Manuel Alvarez y la proyección de la película Be careful with the chickens, de Santiago Arnaude. Los jueves de febrero expone la artista Memi Murr junto a artistas locales, y pasan música los DJs residentes.
Otra de sus propuestas centrales de este verano es La Fraternidad del Atlántico, un ciclo de sunsets los viernes de enero y febrero con artistas de la escena indie urbana, con la gastronomía del restaurante, basada en un horno de barro, donde cocinan carnes con 15 horas de cocción, cazuelas, wraps, pizzas, empanadas de pesca del día y más.
El viernes 23 de enero toca FMK en vivo, cierra la DJ Loly Toons y se une la feria de ropa vintage La Gitana; el viernes 30, toca La Valenti, Tobías Indigo y exponen La Feria de Las Pibas (BAO, Piel de lienzo, Troya, Atelier Munay, Chilling Company). En febrero tocará Vinocio junto a artistas como Hipnótica y El Chacal.
Los domingos de enero y febrero, Felipe Cuneo cocina en el ciclo Felipe, Jazz y Vino, un menú de campo y mar de seis pasos, con maridaje de vinos Luigi Bosca, y músicos de jazz en vivo, entre ellos Ornella Contreras.
“Empezamos a observar que hay una movida cultural bastante importante en la zona, con diferentes artistas que vienen a exponer su arte acá. Chapadmalal es una zona que ha crecido mucho. Hay cada vez más propuestas de gastronomía. Nosotros quisimos agregarle algo cultural a nuestra propuesta”, dice a LA NACION Sebastián “el vasco” Azconovieta, uno de los dueños de la cerveza Parena, una de las predilectas en Chapadmalal.
La bebida a base de malta se fabrica en Birra y Skate (Instagram: @birrayskate), un gran jardín donde instalaron una rampa de skate y una tienda de tablas hechas a mano de Don Juan Skateboards. Pronto se transformó en un bar al que la gente se acerca por su cerveza y la singularidad de poder subirse a un skate y patear un rato en la rampa. Sentarse a tomar una pinta y ver a los skaters se vuelve un show singular.
La gastronomía fusiona las influencias mediterráneas del chef y la cocina criolla. Sirven platitos como montaditos de jamón crudo, tortillas, sándwiches de vacío, cocktails de camarones, gambas al ajillo y más. En la última temporada, Azconovieta descubrió a diferentes artistas de la zona, y habilitó la pista para que se suban a tocar músicos y bandas: desde un saxofonista que toca jazz los lunes miércoles y viernes, hasta grupos de reggae, rock, y bandas tributo locales, que tocan los viernes y los sábados.
Muchísimos años atrás en este lugar entre lomas, campo y mar, funcionaba un club deportivo privado al que accedían solo algunos residentes y visitantes frecuentes de Chapadmalal. Luján Salomon Madero, artista y muralista, descubrió esta casona junto a su familia y los inspiró para transformarla en Abuela Catalina (Instagram: @abuelacatalina.chapadmalal), un café con tortas caseras hechas por su madre y una galería-mercadito de arte donde exponen artistas locales y una sede que nuclea artistas de distintas disciplinas.
“Es una casa cultural que funciona todo el año, eso es importante para la comunidad. En verano tenemos más movidas y noches musicales, además del mercadito de arte con obras de artistas locales, y las cabalgatas por el acantilado y la playa”, cuenta Salomon Madero.
Todas las semanas de enero y febrero, junto a El Águila, artista y productor de Chapa, transforman el lugar en un oasis de artistas, donde un músico puede tocar al atardecer frente al sauce entre ovejas, árboles, hortensias y aroma a leña del fogón.
Durante las “Noches Musicales en la abuela”, donde tocan artistas en formato acústico, mientras sirven tapas y vino; También arman peñas folklóricas, donde prenden la parrilla y sirven vino al ritmo de las coplas. El 21 de enero hay “Roda Voladora”, una roda de samba a cargo de una artista de Mar Del Plata; el sábado 24 de enero Juan Sklar da un taller de escritura. También habrá una muestra de arte de tres artistas rusas y una peña. “La primera peña fue un éxito, vienen todos artistas de folklore grosos de Mar del Plata y Chapadmalal, y terminamos todos bailando”. La agenda completa la van publicando semana a semana en sus redes.
La chef Isabela Curbelo abrió Valisas (Instagram: @valisas_) en una casona donde vive en la temporada con artistas de la zona (El Chacal, Joaco Vítola y otros), para invitar a quien quiera a ser parte de sus “Banquetes de mediodía”, una iniciativa que creó con su socia, Valentina.
“Acá viven todos los artistas que van rotando, es como una residencia de artistas. Convocamos a amigos y también a turistas y quienes estén por la zona. Es todo muy relajado. Estamos a tres minutos de Marayui. El camino es increíble, por los costados hay vacas, campos, caballos. Es muy pintoresco acercarse al lugar”, dice Curbelo a este medio.
De jueves a domingo, desde las 12 hasta las 16, despliegan mesas en un gran parque de una hectárea, y sirven un menú itinerante, con distintos platitos frescos a base de productos de la zona.
“Trabajamos con el pescado de los chicos de Proyecto Pescado, que son amigos, e Isa arma distintos platitos complejos, nada de ensalada de papas. A veces hacemos más fusión asiática, y sino hay bowls completos con proteína, arroz yamaní, fermento, kombucha artesanal Bravia, limonada y tinto de verano. Los platos se lucen en vajillas y fuentes de cerámica creadas por Palacio Marfil. Lo armamos de día, en el jardín bajo la sombra, sirviendo todo en platos y cerámicas rojas, que suman a la idea de banquete. En Chapa todo empieza a suceder más a la noche, por eso quisimos ir por otro lado”, explica Valentina.
En este mismo espacio, algunos emprendedores como la joyería artesanal Troya, y Maga Indumentaria exponen sus creaciones. Además, El Chacal, músico de Chapa, organiza noches de piano bar algunos jueves del mes, para amigos, artistas de la zona, y quienes se enteren siguiendo el boca en boca.
Además de ser un hotel para conectar con el surf y el yoga, de noche Bai Bai (Instagram: @baibai_chapadmalal) se transforma en un lugar donde cada día de la semana puede vivirse una movida distinta. “Buscamos que la gente venga a pasarla bien, a divertirse, a escuchar buena música, a comer muy bien. No solo nos centramos en que la experiencia del usuario sea buena, sino que también los músicos y gastronómicos que vienen a pasar la temporada acá conecten con la naturaleza, se relajen y la pasen bien haciendo lo que más les gusta”, cuenta Lila, del equipo de Bai Bai.
El lunes 26 de enero cocina Juan Carlos Ortiz, de Gordo Chanta, la pizzería de Villa Crespo que celebra la “pizza, vino y faso”. Además, todos los martes de enero y la mitad de febrero, Mena Duarte, creadora de Tita La Vedette, el primer restaurante de pastas basado en plantas de Buenos Aires, y Pablo Fridman, al mando de Condarco, uno de los restaurantes pioneros en darle vida a Chacarita, forman una dupla singular: Maple. Es el resultado de la unión entre sus nombres y también de las ganas de que exista un ciclo en el que se pueda comer, bailar al mismo tiempo, y donde la fiesta parta desde la cocina. “Mena y Pablo: Maple, No trates de entenderlo. Cocinamos y bailamos”, avisa Mena. El fogón de Bai Bai se enciende con ellos, que cocinan en vivo platitos para comer de parado mientras un DJ invitado pone música en sincro. Las próximas fechas son el 27 de enero, 3 y 10 de febrero.
Otra fiesta que se celebra en el jardín de Bai Bai, es el FestiBailito, un festival en el que cuatro artistas se unen en un formato íntimo alrededor del fuego, mientras los chicos de Proyecto Pescado, (Fran Soldi, Elio Contreras, Pico Villanueva y Rolo) cocinan platitos a base de la pesca fresca de la zona (corvina, pez palo, besugo, chernia, mero, salmón blanco, pez limón, anchoa de banco, caballas).
También hay una feria para descubrir el arte y los productos de diferentes emprendedores locales de la zona. El 23 de enero tocan Joaco Burgos, junto a An Espil, LVRod y Gus Pavan; el 30 de enero Este Verano no fui a la playa, So, La Grecia, y Loly Toons; y el 15 de febrero Santi Muk. Los sábados el ciclo Aftermar copa el lugar para traer a grandes artistas junto a la cocina de Proyecto Pescado. El 31 de enero tocan Los Espíritus; el 7 de febrero Adrián Berra y el 14 Mi Amigo Invencible.
En medio de la nutrida agenda de eventos que esta temporada tienen lugar en Chapadmalal, se suman los Aperol Sunset con DJs sets en el parador Luna Roja el sábado 24 de enero y en el complejo El Calamar Loco el miércoles 28. Más información en Instagram @aperolargentina.

