La policía de Fort Worth, Texas, determinó que las amenazas de actos violentos en planteles de esa región difundidas en redes sociales no constituían una amenaza creíble. Aun así, incrementó la vigilancia en las escuelas locales a raíz de una grabación viral.
Todo comenzó cuando las autoridades detectaron el 6 de enero la circulación de un video anónimo en internet con intimidaciones dirigidas a escuelas del área de Dallas–Fort Worth.
De acuerdo con Fox 4 News, el material muestra a un hombre encapuchado que sostiene una pistola frente a lo que aparenta ser una bandera nazi.
A partir de esa difusión, y como medida preventiva, se reforzó la seguridad en los establecimientos educativos que fueron foco de la advertencia.
Según Telemundo Dallas, que se instaló en uno de esos espacios, la presencia policial resultó visible, con patrullas y agentes desplegados en toda la zona.
En la preparatoria Southfields, un padre identificado como Lupe manifestó su preocupación por la situación. Según explicó, decidió llevar y retirar a su hijo del establecimiento ante el contexto de alertas.
“Esa es la preocupación que tenemos todos. Ya ve que de repente están pasando muchas cosas y es por eso que, pues yo vengo a recogerlo y a traerlo en la mañana”, compartió.
En un comunicado publicado el 6 de enero, el Departamento de Policía de Fort Worth informó que su Sección de Intercambio de Inteligencia cuenta con fundamentos sólidos para considerar que el video difundido en redes sociales “no constituye una amenaza creíble”.
Según precisó la fuerza local, el material se habría originado fuera de Estados Unidos con el objetivo de generar temor, por lo que lo analizan en coordinación con agencias locales, estatales y nacionales.
Aun así, la policía indicó que implementó un plan de seguridad inmediata. Por ahora, las autoridades mantienen el monitoreo de espacios públicos y escuelas en toda la ciudad como una forma de resguardar a los ciudadanos, con refuerzo de patrullajes, mayor despliegue de personal, coordinación con distritos escolares y disponibilidad de unidades especializadas.
En ese mismo marco, un vocero de la oficina de San Antonio del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) declaró a KVUE que su organismo “toma estas amenazas en serio porque ponen en riesgo a personas inocentes”.
El criminólogo Alex del Carmen explicó a Telemundo Dallas que amenazar a una escuela constituye un delito grave. Según advirtió, este tipo de acciones obliga a desplegar recursos significativos de las fuerzas del orden y puede derivar en penas de prisión. En ese sentido, afirmó que “no hay broma que no conlleve responsabilidad y cargos penales”.

