En Florida, el comienzo del año estuvo marcado por valores térmicos inusualmente elevados debido a la presencia de un sistema de alta presión ubicado en la franja subtropical, que favoreció el ingreso de aire cálido. Sin embargo, los análisis atmosféricos indicaron que este escenario comenzará a modificarse hacia el fin de semana y dará lugar a un período más prolongado de condiciones invernales.
El factor clave detrás de la modificación del tiempo es la reorganización de los sistemas de presión a gran escala. Un núcleo de baja presión avanzará desde la región de las Montañas Rocosas y permitirá que el flujo de aire en niveles altos se oriente desde el norte del continente hacia el este de EE.UU. Este movimiento habilita el descenso de masas de aire frío procedentes de Canadá.
De acuerdo con David Nazario, meteorólogo digital de Click Orlando, fenómenos como la Oscilación del Ártico y la Oscilación del Atlántico Norte cumplen un rol determinante en este proceso, ya que favorecen trayectorias más directas del aire polar hacia latitudes medias. En consecuencia, regiones que registran temperaturas superiores a lo normal comenzarán a experimentar valores más bajos y sostenidos.
En el caso de Florida, el impacto de esta masa fría será moderado en comparación con otras zonas del país norteamericano. No se prevén descensos bruscos hasta niveles de congelación en el corto plazo, pero sí un cambio perceptible en la sensación térmica, especialmente durante las mañanas de la semana próxima.
“Aún hay cierta variabilidad por resolver, pero la tendencia general parece indicar que tendremos más carga de aire polar”, indicó Nazario.
Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) indican que el ingreso del frente frío principal se producirá entre el domingo por la tarde y la noche. A partir de ese momento, el ambiente se tornará más fresco y estable.
El pronóstico específico para Orlando muestra dos etapas bien definidas. La primera abarca desde mitad de semana hasta el sábado, con temperaturas máximas que oscilarán entre los 80°F y 83°F (26.6°C y 28°C). Estos valores se sitúan entre 10 y 12 grados por encima del promedio estacional y podrían igualar o superar récords diarios.
“El patrón seguirá avanzando en el futuro a corto plazo, ya que la alta presión subtropical se resiste a desaparecer”, señaló Nazario. “Casi se podría decir que este es el último intento de Florida por mantener el apodo de “Estado del Sol”, agregó.
Durante este período, los vientos se mantendrán débiles y no se esperan precipitaciones relevantes. La combinación de aire cálido y alta humedad favorecen la formación de niebla densa, motivo por el cual el miércoles 7 de enero se emitieron avisos preventivos para el área.
La segunda etapa comenzará tras el paso del frente frío el domingo. “Veremos cómo cambia la situación, y la verdadera llegada del invierno podría estar a la vuelta de la esquina”, anticipó el meteorólogo.
Desde entonces, las temperaturas máximas descenderán gradualmente hacia registros de entre 60°F y 68°F (15.5°C y 20°C), con algunos días puntuales cercanos a los 70°F (21°C) entre frentes secundarios. Las mínimas nocturnas, según el NWS, podrían ubicarse en los 40°F (4°C) en sectores del norte de la región.
Este descenso térmico marcará el inicio de un período más persistente de clima invernal. A diferencia de otros episodios recientes, en los que el frío duró solo uno o dos días, los modelos anticipan que esta vez las temperaturas más bajas se mantendrán durante varios días consecutivos.
La pregunta sobre un eventual regreso de la nieve en Florida surge cada vez que una masa de aire polar se aproxima al estado. No obstante, los informes actuales no muestran señales de nevadas para el centro ni el sur del estado en este episodio. Las condiciones necesarias para que ocurra, como temperaturas bajo cero en superficie y humedad suficiente, no se darán en esta ocasión.
Históricamente, la nieve en Florida es un fenómeno excepcional. El evento más reciente y significativo ocurrió el 21 de enero de 2025, cuando una tormenta invernal afectó el norte del estado y dejó acumulaciones récord en ciudades como Pensacola y localidades cercanas.
De acuerdo con un registro del NWS, aquella situación estuvo acompañada por un descenso extremo de temperaturas tras el paso del sistema.
Otros episodios, como los registrados en 2014, 2010 y 1977, también forman parte del archivo climático del estado, pero se consideran eventos aislados y poco frecuentes. En el escenario actual, el descenso térmico previsto no alcanza la magnitud necesaria para repetir situaciones similares.


