Un despido impacta tanto en la persona que se va, como en las que se quedan, para preservar una buena cultura laboral, las empresas necesitan apegarse a las causas justificadas de rescisión laboral establecidas en la Ley Federal del Trabajo (LFT), que señala en qué casos una desvinculación no requiere indemnización.
La legislación señala que así como el trabajador, el patrón también puede rescindir la relación laboral en cualquier momento siempre y cuando exista una causa justificada, lo cual implica que ante situaciones graves, el empleador puede despedir al colaborador sin que eso conlleve al pago de una indemnización.
Ante un despido es necesario que el empleador sea consciente de las causales de rescisión sin indemnización previstas en la LFT para que actúe dentro del marco legal y evite responsabilidades, por ejemplo, tras tomar la decisión le debe presentar por escrito al trabajador el aviso de rescisión y pagar su finiquito correspondiente.
De acuerdo con Pandapé, aun cuando se trate de un despido justificado y que no derive en una indemnización, la persona despedida deberá recibir su finiquito; a través de un documento se detallarán todos sus datos y se desglosan los conceptos que se le están pagando, entre los cuales se encuentran:
El artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo enumera las causas que dan pie a un despido justificado, entre las cuales se encuentra el engaño. Si un trabajador o sindicato presenta certificados o referencias falsas sobre su capacidad, aptitudes o facultades, el patrón tiene hasta 30 días para rescindir la relación laboral.
Estas es la lista completa de motivos para un despido justificado:
De acuerdo con Buk, para evitar problemas legales hay que asegurarse “de que las razones del despido estén bien comunicadas, sin ambigüedades, y que lo que se diga en Recursos Humanos, liderazgo y equipo coincida”, ya que las inconsistencias son las principales generadoras de quejas.
Para proceder al despido, la LFT explica que cuando el patrón despida a un trabajador debe darle aviso a través de un escrito que detalle de claramente las conductas que motivaron la rescisión, así como la fecha de cuando se cometieron, esta notificación se presentará de forma personal al momento mismo de la desvinculación o ante el Tribunal competente.
“Ningún mensaje de despido laboral será bien recibido, pero sí puede ser bien gestionado”, subraya Buk, que afirma el cómo se comunica la salida es la que marca la diferencia; de ahí que sugiera entablar una conversación en persona que sea respetuosa, clara, directa y sobre todo empática.
El siguiente paso será cumplir con el pago establecido en la ley y después comunicar al equipo la situación, especialmente para desvanecer cualquier inquietud o rumor. “Un despido bien gestionado puede reforzar la cultura organizacional y demostrar que, incluso en decisiones difíciles, las personas siguen siendo lo más importante”, recomienda la plataforma.

